Coaching nutricional

Qué es y en qué te puede ayudar

El coaching nutricional está cobrando cada vez más importancia ante el creciente interés general por una alimentación más sana, equilibrada, con más ingredientes naturales y menos procesados.

Las dietas están cada vez más en desuso y más nutricionistas apuestan por mejorar hábitos antes que restringir alimentos y otras prohibiciones que no hacen más que restar motivación a la persona que lo sufre.

La preocupación por la conservación del medio ambiente, apostando por alimentos de proximidad y con menos alimentación animal, también ayuda a que el fenómeno del coach nutricional tenga más peso.

La función de un coach nutricional no es la del dietista-nutricionista, de recomendarte un tipo de alimentación y el saber técnico propio de estos profesionales.

En el proceso de un coach nutricional, el coachee o cliente aprende a entender las emociones relacionadas con la alimentación: el entorno, las creencias al respecto (no tengo tiempo, no sé cocinar, mi entorno no me ayuda, voy muy estresado para comer bien…) la actividad física, la ansiedad por la comida en algunos casos…

Porque detrás de desórdenes alimentarios a veces hay que utilizar un enfoque más profundo, entender el por qué de los comportamientos y hábitos alimenticios de la persona, para no acabar fracasando en los objetivos y volver a los malos hábitos (engordar, atracón por ansiedad) dieta tras dieta.

Ayuda a la persona a enfocarse en el objetivo al que aspira con sus cambios en la alimentación, mantener la motivación y buscar recursos en la propia persona para no decaer ante los obstáculos que aparecerán por el camino.

¿Como puede ayudarte un coach nutricional?

De una forma sana y consciente, para mejorar tu salud y no recaer en malos hábitos del pasado que te hacen abandonar dietas o recuperar todo el peso perdido.

Cualquiera puede encontrarse en una fase vital en la que se encuentre bajo de energía, a nivel mental o espiritual, para afrontar un cambio en su estilo de vida. El coach nutricional te motiva a asumir la responsabilidad de tus propias acciones y tomar conciencia de la importancia de cuidarte.

Hay varios efectos negativos relacionados con malos hábitos de nutrición: culpabilidad en su relación con la comida, malas digestiones, problemas de sueño, poca energía, pesadez, ansiedad por la comida… 

Un buen coach nutricional es capaz de hacer que identifiques cómo funciona tu mente, tus emociones y tu cuerpo y la relación de la alimentación con ese problema.

Los cambios realmente duraderos son los que surgen de uno mismo. Un buen coach te ayuda a que seas capaz de identificar por ti mismo tus motivaciones y tu autoestima para comprometerte con tus objetivos.

Cómo elegir un buen coach nutricional

Investiga primero qué tipo de coaching nutricional puede ser el mejor para tus necesidades. 

Investiga su trabajo, sus clientes, su contenido online y comprueba si te inspira confianza.

Comprueba sus credenciales y sus referentes, que sean autores consagrados en el coaching nutricional (Jaime Jimenez, Yolanda Fleta, Kate Burnes, Jessica Tye…)

Cuanto más experimentado sea o más activo en proyectos y en clientes, mejores herramientas habrá desarrollado para tratarte a tí. No confíes solamente en la edad o en los títulos, a veces alguien joven o con menos formación que otros puede servirte.

Muchos coaches ofrecen contenido o sesiones gratuitas. No tengas miedo a probar y ver si encaja con tu filosofía y la de tu organización.

¿Buscas un coach nutricional profesional en tu ciudad?

Si crees que este coach encaja en lo que necesitas y crees que puede serte de ayuda, aquí puedes encontrar coaches profesionales en tu ciudad más cercana.