Coaching deportivo

El coaching deportivo es el que está detrás del origen del coaching como concepto global. El deporte es el mayor ejemplo para crear conciencia de que la motivación y las emociones juegan un papel decisivo en los resultados deportivos.

Rafa Nadal, uno de los mejores jugadores de tenis de la historia, o Carolina Marín, campeona mundial de badminton; son solo algunos ejemplos de profesionales del deporte que han usado el coaching deportivo durante sus carreras.

Desarrollar técnicas para controlar tu mente en situaciones de alto rendimiento deportivo son un recurso simplemente imprescindible. Por ejemplo ¿te imaginas la de pensamientos y emociones intensos que debe sentir un deportista durante una final de un campeonato?

Las creencias limitantes en el deporte, del tipo »nadie lo ha conseguido antes» o »hay otros mucho mejores que yo» generan estados de ánimo que condicionan el trabajo de un deportista profesional

En este vídeo lo explican todo con más profundidad:

¿Como puede ayudarte un coach deportivo?

Los deportistas pasan desde bien jóvenes por muchos entrenadores, cada uno de ellos con su estilo, sus métodos….y sus creencias ¿cuales de ellas pueden estar basadas en mensajes erróneos recibidos desde joven? ¿cuantos deportistas interiorizan ideas equivocadas sobre si mismos que les hace rendir menos de lo que podrían?

Tenemos comportamientos y pensamientos muy diferentes según nuestro estado de ánimo. Un coach deportivo te ayuda a desarrollar tu inteligencia emocional, para identificar las situaciones que desencadenan tus pensamientos agradables y los desagradables.

La frustración y la idealización de metas, objetivos y otros profesionales son compañeros habituales en la mente del deportista profesional. Los coaches ayudan a mantener tus pies en la tierra.

Un coach puede ayudar allá donde el entrenamiento, los fisioterapeutas y la preparación física no pueden llegar: a las limitaciones de la propia mente, la fatiga emocional y la frustración. Superando estas barreras, el deportista puede alcanzar su máximo potencial.

 

Las emociones desagradables (miedo, rabia, frustración, culpa…) pueden empeorar tu rendimiento en momentos clave, como competiciones oficiales. Un buen coach que te enseñe a entender y gestionar esas emociones puede ayudarte en los momentos más difíciles.

Aprender a estar en el aquí y ahora, sin distracciones sobre el resultado, el rival, el público…y todas las distracciones que pueden sucederte mientras estás compitiendo.

Cuando un grupo entiende y comparte un espíritu común, unas metas comunes, un sentimiento de pertenencia; su rendimiento se dispara.

Cómo elegir un buen coach deportivo

Investiga primero qué tipo de coach deportivo puede ser el mejor para tus necesidades, que esté especializado o tenga experiencia en tu deporte.

Investiga su trabajo, sus clientes, su contenido online y comprueba si te inspira confianza.

Comprueba sus credenciales y sus referentes, que sean autores consagrados en el coaching deportivo (Diego Gutierrez, Maria José Alaminos, Alejo García-Naveira Vaamonde...)

Cuanto más experimentado sea o más activo en proyectos y en clientes, mejores herramientas habrá desarrollado para tratarte a tí. No confíes solamente en la edad o en los títulos, a veces alguien joven o con menos formación que otros puede servirte.

Muchos coaches ofrecen contenido o sesiones gratuitas. No tengas miedo a probar y ver si encaja con tu filosofía y la de tu organización.

¿Buscas un coach deportivo profesional en tu ciudad?

Si crees que necesitas un coach de este tipo y crees que puede serte de ayuda, aquí puedes encontrar coaches profesionales en tu ciudad más cercana.